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La historia del azúcar

12 abril, 2012 - Condimentos, Historia, Propiedades
La historia del azúcar

Revista Èvoque

La historia del azúcar se remonta a casi 5000 años, y su expasión por el mundo está relacionada gracias a las conquistas de sitios totalmente desconocidos en el mundo por aquel entonces, y debido al paso del tiempo.

Como bien se sabe, el azúcar proviene de la remolacha azucarena y de la caña de azúcar. El cultivo y extracción del azúcar no se realiza hasta la época de Napoleón. La remolacha nació en Nueva Guinea y llegó hasta la India, desde donde se extendió por toda China y al Oriente Próximo. La ruta de la caña de azúcar siempre ha sido de Oriente a Occidente, desde el Indico al Mediterráneo y, finalmente, al Atlántico.

Las primeras referencias del azúcar fueron en el año 4500 a.C, y mucho tiempo después, allá por el año 510 a.C, el azúcar llegó hasta Persia, donde los soldados del rey la denominaban «esa caña que da miel sin necesidad de abejas», debido a sus propiedades.

La llegada del azúcar a Europa no se produjo hasta el siglo IV a.C, debido a los viajes y conquistas de Alejando Magno por Asia. Más tarde los griegos se la heredan al Imperio Romano, por lo que terminaron denominándola «sal de la India».

Tres siglos después, se marca un hito importante en la historia del azúcar, en el que fue el siglo donde se produjo una importante difusión en el consumo del azúcar. Los árabes terminaron por invadir las regiones del Tigris y el Éufrates, y descubren las infinitas posibilidades que éste contiene. Seguidamente, los árabes introdujeron el azúcar en las zonas conquistadas por ellos, y empezaron a cultivar la caña de azucar en Siria, Egipto, Chipre, Rodas y todo el Norte de África.

Fué en la Edad Media cuando el azúcar llega a España, donde se implantaba como especia alimenticia y para perfumar los platos, donde se empezó a utilizar en diversas recetas, incluso llegó a usarse en medicinas para toda clase de enfermedades, incluido el «mal de amores».

A finales del siglo XVII, la producción y el consumo de azúcar se extendió prácticamente por casi todo el mundo. En pocas décadas más tarde, el alemán Margraf logra extraer y solidificar el azúcar de esta planta, por lo que a raíz de éste descubrimiento se originan las primeras fábricas de azúcar de remolacha en Prusia.

A comienzos del siglo XIX, Napoleón Bonaparte impulsó la difusión del alimento y potenció el cultivo de la remolacha y construcción de azucarenas en Francia, por lo que seguidamente ésta técnica se llevó a cabo en Europa Central y Alemania.

En España se comenzó a sembrar remolacha a finales del siglo pasado, intensificándose poco a poco su cultivo. La primera fábrica de remolacha se instaló en Córdoba en 1877.

Revista Èvoque

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